Chevrolet Volt, un coche eléctrico para 2010

2011 Chevrolet Volt Production Show Car

Publicado por Redacción.

Mucho se ha especulado sobre la puesta en marcha de los coches eléctricos del futuro. Pues bien, hace unos días que la firma estadounidense General Motors ha dado a conocer la fecha de salida de su Chevrolet Volt, el codiciado coche eléctrico de la marca. Será a partir de 2010 cuando la empresa empezará a fabricarlo en serie y lo pondrá a la venta al gran público, concienciado con la necesidad de salvar a nuestro planeta de las emisiones contaminantes de combustible. 

 

2011 Chevrolet Volt Production Show Car

Se trata de un coche híbrido que funcionará con gasolina y electricidad. El modelo promete un ahorro hasta cuatro veces superior con respecto a otros modelos del mismo corte, pero de otras marcas. Por eso se estima que el usuario de este coche pueda viajar durante 64,3 kilómetros con energía eléctrica, sin tener que acudir a las reservas de combustible. Una vez superada esa fase, el Chevy Volt tan sólo emplearía un litro de gasolina por cada 100 kilómetros recorridos. Algo que está por ver si se cumple.

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El aspecto del Chevrolet Volt dista mucho de los diseños futuristas que se proyectaban hace unos años. De hecho, las últimas imágenes del prototipo revelan el diseño de un turismo completamente actual y contemporáneo a los modelos que circulan hoy. Ahora solo falta que no sólo McDonald’s instale puntos de recarga en sus establecimientos y que los gobiernos hagan las correspondientes inversiones.

Aunque los responsables de General Motors todavía no han avanzado ningún dato acerca del precio, algunos expertos especulan que el Chevy Volt podría venderse por cifras entorno a los 40.000 dólares o 28.000 euros al cambio. Un precio todavía demasiado caro, por mucho que se ahorre en gasolina.

Vía: Engadget

Movilidad exenta de emisiones: Mercedes-Benz impulsa el desarrollo de los vehículos y la infraestructura.

Mercedes desarrollan soluciones futuras para una circulación sin emisiones locales, basadas en la propulsión eléctrica por batería o pila de combustible. Los vehículos eléctricos están al llegar, pero no será “mañana”.

No obstante, todavía existen numerosas limitaciones, especialmente en relación con la autonomía y el nivel de potencia, a las que se suman los costes de los sistemas y la falta de la infraestructura necesaria para garantizar un uso confortable y sin trabas de este tipo de vehículos.

Mercedes-Benz BlueZEROEl concept BlueZERO, cercano a la producción en serie, ofrece una visión muy concreta de una movilidad ecológica basada en motores eléctricos. Este inteligente concepto modular permite realizar tres vehículos con una arquitectura común y configuraciones distintas del ramal de propulsión:

El BlueZERO E-CELL utiliza una propulsión eléctrica por batería y alcanza una autonomía en régimen puramente eléctrico de hasta 200 kilómetros.

El BlueZERO F-CELL está equipado con pilas de combustible y alcanza una autonomía eléctrica claramente superior a los 400 kilómetros.

El BlueZERO E-CELL PLUS combina la propulsión eléctrica por batería con un motor de combustión adicional como generador de electricidad (Range Extender). Esta última versión permite alcanzar una autonomía total de 600 kilómetros y circular hasta 100 kilómetros utilizando la electricidad de la batería.

A partir de este mismo año 2009, Mercedes-Benz fabricará sobre esta base el Clase B F-CELL, el primer vehículo de serie propulsado por pilas de combustible. Se trata inicialmente de una serie limitada. El Clase B F-CELL está equipado con la nueva generación del sistema de propulsión por pila de combustible, mucho más compacta y más eficiente que las anteriores ejecuciones. Esta misma tecnología se emplea en el BlueZERO F-CELL.

El motor eléctrico desarrolla una potencia nominal de 136 CV y un par motor máximo de 320 Nm. El consumo del equipo de propulsión de este turismo compacto idóneo para pequeñas familias equivalente a unos 2,9 litros de diésel cada 100 kilómetros (valor equivalente diésel calculado).

Por Enrique López

Constructor japonés Honda prepara lanzamiento de coche eléctrico en EEUU – Fuente: AFP

El segundo constructor automovilístico japonés, Honda Motor, prevé vender coches eléctricos en Estados Unidos a principios de la próxima década para responder a la creciente demanda de vehículos respetuosos con el medio ambiente, informó el sábado el diario Nikkei.

Honda, que hasta ahora se concentró en los vehículos híbridos, desarrolla al menos un prototipo de coche eléctrico, que debería ser presentado en el salón del automóvil de Tokio en octubre, afirmó el periódico económico japonés.

Este cambio de estrategia por parte de Honda llega cuando sus rivales japoneses Toyota Motor y Nissan Motor ya anunciaron proyectos similares.

Según las previsiones, el mercado de vehículos eléctricos debería desarrollarse en un primer momento en Estados Unidos antes de hacerlo en Japón y Europa.

Las autoridades estadounidenses anunciaron que concederán préstamos a interés reducido por un total de unos 8.000 millones de dólares para apoyar la producción de vehículos respetuosos con el medio ambiente, entre ellos los eléctricos.

En Japón, Mitsubishi Motors y Fuji Heavy Industries, que fabrica los coches de la marca Subaru, comenzaron a comercializar recientemente vehículos eléctricos.

Un millón de coches eléctricos en Alemania para el 2020

BERLIN (AP) – Alemania inició el miércoles una campaña a fin de poner un millón de automóviles eléctricos en las calles para el 2020, dando prioridad a la investigación sobre baterías para hacer al país un líder en ese campo.

El programa, financiado con 500 millones de euros (705 millones de dólares) procedentes de un plan de gastos extraordinarios aprobado a principios de año, deja muchos detalles de financiación al próximo gobierno y ha sido criticado por su vaguedad extrema.

“Nuestra intención es hacer de Alemania un líder en el mercado de la movilidad eléctrica”, dijo el ministro de Economía, Karl-Theodor zu Guttenberg, tras aprobar el plan el gabinete.

Agregó que el objetivo de un millón de vehículos para el 2020 “es un propósito ambicioso, pero creemos que puede ser alcanzado”.

El gobierno piensa gastar 115 millones de euros (162 millones de dólares) en ocho regiones de pruebas a fin de adoptar la mejor forma de poner en circulación los vehículos.

Además, destinará 170 millones de euros (unos 240 millones de dólares) en proyectos de investigación y desarrollo de las baterías que puedan impulsar los coches eléctricos, dando prioridad a la producción nacional y asegurando que los especialistas alemanes son entrenados en esa tecnología.

“Es importante que liguemos la decreciente dependencia del crudo importado con no depender súbitamente de las baterías importadas”, dijo Guttenberg.

El plan contempla el uso de vehículos eléctricos en el mercado a partir del 2012, pero no especifica si serán ofrecidos incentivos a los posibles compradores o cuáles serán. Guttenberg dijo que será examinado un plan de mercadeo y que su financiación dependerá del próximo gobierno.

Los alemanes acudirán a las urnas el 27 de septiembre y el próximo gobierno seguramente incluirá uno de los dos socios de la “gran coalición” encabezada por la canciller Angela Merkel.

Los partidos de la oposición aprobaron el plan pero criticaron su falta de detalles y financiación.

Llega el coche eléctrico. ¿Dónde lo enchufamos?

FUENTE | El País

Se recarga por la noche, como un teléfono móvil, apenas gasta 1,5 euros por cada 100 kilómetros, no sale humo del tubo de escape y su conductor se libra de la vibración y los ruidos de los motores actuales. Los coches eléctricos no son ciencia ficción: llegarán a Europa el año que viene. Pero lo que falta, precisamente, es toda una red de enchufes y postes eléctricos que proporcionen autonomía a los vehículos. En las casas, en las empresas, en las calles.

Tras varios intentos fallidos, las industrias del automóvil y de la energía aúnan fuerzas para hacer viable, esta vez sí, el coche más limpio. Si se tiene en cuenta que el Gobierno prevé que circule un millón de coches eléctricos dentro de cinco años, el desafío es mayúsculo. Experiencias pioneras en Londres, Israel o California están enseñando el camino, no exento de tropiezos.

Las dudas son muchas. ¿Habrá energía suficiente? El consumo eléctrico aumentará, pero los expertos coinciden en que, al menos a medio plazo, es posible funcionar con las centrales existentes si se produce un cambio estructural. El éxito parece residir en las smart grids, o redes inteligentes, que conformarán un sistema de gestión de electricidad activo y capaz de interactuar con el cliente. Es decir, redes que permitan que los vehículos aparcados vendan a la red energía en los momentos en que el sistema la necesite.

La cátedra BP de Desarrollo Sostenible de la Universidad Pontificia de Comillas ha elaborado un documento en el que se analiza el impacto de la implantación del coche eléctrico. El documento hace hincapié en estas redes inteligentes: “Sistemas que permitan una relación bidireccional en los flujos entre la red y los coches, y que faciliten la transmisión de las señales necesarias para que los coches se conecten a la red en los períodos adecuados para el correcto funcionamiento de la red eléctrica”.

Por ello, a medio plazo, el coche eléctrico puede funcionar (con condiciones). Las eléctricas coinciden en que los vehículos tendrán que recargarse principalmente por la noche, en las llamadas horas valle, donde existe menor consumo eléctrico, para facilitar la operatividad del sistema. La energía eólica, en la que España es líder, funciona dependiendo de las circunstancias meteorológicas y es precisamente por la noche cuando suele haber más viento. “Ha llegado a aportar más del 40% de la energía total, pero en otras ocasiones representa menos del 1%”, dice Luis Atienza, presidente de Red Eléctrica Española (REE). A veces es necesario desconectar los molinos porque sobra producción; hasta el 37% de ellos tuvo que parar un domingo del pasado mes de noviembre.

Con el coche eléctrico se va a ganar en eficiencia y sostenibilidad. En eficiencia, porque estos nuevos vehículos rinden al 80% o 90%, mientras que la eficacia de un motor de combustión se sitúa en torno al 20%. Por otro lado, la energía total consumida por los vehículos proviene en el 98% de productos derivados del petróleo, por lo que el ahorro real irá en función de la procedencia de la electricidad que, según los expertos, podría ser renovable en mayor medida. Atienza apunta, en este sentido, el posible aprovechamiento de las renovables: “El parque automovilístico eléctrico contribuirá a absorber la producción energética renovable que actualmente no encaja en el sistema. Crearlo no es tanto un reto como una oportunidad para que, como líderes internacionales de energías renovables, podamos facilitar la operatividad del sistema”.

El optimismo de Atienza no es descabellado, pero dar el salto a la gestión inteligente de la energía será un proceso complejo. Según el presidente de REE habrá que esperar unos 10 años para que el suministro pueda ser bidireccional. No obstante, con el número de coches que se prevé que vayan incorporándose al mercado, el presidente de REE cree que será suficiente con “reforzar el sistema eléctrico en algunas zonas y adaptar sobre todo los puntos de suministro; enchufes y postes, y realizar la transmisión de forma inteligente”.

Desde el Ministerio de Industria también se confía en la capacidad energética de España. “Es posible producir 80.000 megavatios y el pico está en 45.000″, dice un portavoz del departamento. Aunque estos datos son relativos porque, dado que no todas las centrales rinden de forma continuada, es necesario tener instalada una sobrecapacidad para poder atender a la demanda. No obstante, Pedro Linares, ingeniero de la cátedra de Desarrollo Sostenible, también descarta que pueda producirse un colapso en el sistema energético: “Las previsiones que existen de aquí a 2014 supondrían un aumento de la demanda del 3% o 4%. Esto es lo que suele crecer anualmente, por lo que no sería significativo para el sistema”. Lo que será necesario es mejorar el rendimiento, poniendo el mayor énfasis en las energías renovables, que España se ha propuesto aumentar hasta llegar al 20% de la energía total en 2020, objetivo de la Unión Europea.

Otra cuestión que preocupa al sector es la forma de abastecimiento de energía en los coches. Tras años de estudio, la tecnología de las baterías de ion-litio de los teléfonos móviles se perfila como la alternativa más eficaz para recargar los vehículos del futuro, por su menor tamaño y mayor capacidad. Aunque las baterías resultan aún muy caras, y más cuanta más autonomía tenga el coche, el precio por kilómetro rodado es mucho menor. Según José Santamarta, que ha asesorado al Ministerio de Medio Ambiente, cargar el coche de noche costará, aproximadamente, 1,5 euros cada 100 kilómetros, mientras que en los automóviles de gasolina el importe está en torno a los seis o siete euros.

Las compañías automovilísticas tienen que decidir entre dos posibilidades para que los vehículos se carguen en la calle: una, rellenar sus baterías en puntos destinados a ello, y otra, que directamente cambien su batería por otra cargada. En España, todo apunta a que los coches optarán por el primer modelo. Según el informe de la cátedra BP, si se opta por la sustitución de baterías no sería necesario un gran cambio en la regulación del sector, al contrario del procedimiento de recarga, para el que habría que dotar de mayor infraestructura al sistema y “dar señales adecuadas sobre cuándo es conveniente cargar el coche y, más aún, si el flujo va a ser recíproco”, señala el documento, que concluye que “el sector eléctrico está plenamente capacitado para afrontar cualquier cambio de paradigma regulatorio”.

Uno de los principales retos en este sentido pasa por la estandarización de los postes de carga. La normalización de sus características y de los sistemas de contadores de consumo para que se homologuen los de todas las empresas con la tarificación de los comercializadores de la energía. Asimismo hay que lograr una interlocución con la red para que se gestione y cobre la demanda. Todo esto debe ir, indica el presidente de la REE, de la mano de la tecnología de la información y en paralelo a los progresos de la industria automovilística. Miguel Ángel Sánchez, director de telecomunicaciones de Iberdrola, asegura que la empresa ya está trabajando en esta normalización: “Estamos en todos los foros con fabricantes europeos y ya se están planteando soluciones. No será difícil llegar a un estándar”.

La experiencia internacional puede servir de modelo. Better Place, una compañía con sede en California, se ha convertido en pionera de instalación de infraestructuras para coches eléctricos. El primer proyecto a escala nacional se hará en Israel. Las condiciones son ideales en un país donde la mayoría de los conductores recorren menos de 70 kilómetros al día y la distancia entre las principales ciudades no supera los 150 kilómetros. La alianza Renault-Nissan será la que proveerá de vehículos que podrán cargar la batería en 500.000 puntos de recarga por todo el territorio. El proyecto comenzará en pruebas este año.

En Londres, donde los coches eléctricos tienen incentivos, éstos circulan desde 2006. Los modelos de más éxito son el Smart y el Reva, coches de baja potencia para el centro de la ciudad, donde ya hay una importante red de puntos de recarga. El Ayuntamiento ha establecido una tarifa anual, de alrededor de 400 euros, con la que los usuarios pueden aparcar y recargar sus coches.

En España, el Ministerio de Industria se ha puesto el objetivo de que un millón de vehículos se muevan con energía eléctrica en 2014. Aunque no está claro que la cifra sea viable. Santamarta opina que “el proyecto tiene muy buenas intenciones pero, con las inversiones realizadas, será complicado”. El director general de la federación de concesionarios Faconauto, Blas Vives, añade: “Lo que el Gobierno pretende es, hoy por hoy, un sueño. Tal y como está la industria, con unas pérdidas tremendas, es necesario reactivarla primero y no improvisar con ideas nuevas”.

Para actuar planificadamente, las compañías eléctricas y automovilísticas se están poniendo las pilas. General Motors e Iberdrola han iniciado un acuerdo para analizar la viabilidad del suministro energético que, si concluye con éxito, pasarán a las Administraciones públicas para pedirles su participación mediante subvenciones o ayudas.

A corto plazo y como experiencia piloto en España, el IDAE presentó en febrero el proyecto Movele. La iniciativa quiere demostrar la viabilidad de los vehículos eléctricos en entornos urbanos y “reducir las incógnitas que puedan surgir y servir de base para la expansión de estas tecnologías a corto y medio plazo”. Juan Luis Pla, jefe del departamento de transporte del IDAE, asegura que el plan (que tiene previsto comenzar a hacerse efectivo en abril y mayo) está aún en fase inicial, ya que hay que “trabajar en modificaciones normativas para que se puedan establecer los puntos de carga públicos, por ejemplo, en cabinas telefónicas o parquímetros, y aumentar la potencia eléctrica donde sea necesario, etc., y tomar las decisiones políticas para crear tarifas y establecer procedimientos de cobro. La dificultad va a estar en la distribución, no en el sistema”.

España no sólo quiere utilizar el coche eléctrico. Además quiere fabricarlo. El Ministerio de Industria negocia con Renault para establecer la producción de un coche de este tipo en Valladolid. Si la conversación da sus frutos, la planta comenzaría a producir un coche eléctrico de carácter sencillo en 2012.

Paso a paso, la llegada paulatina de los nuevos modelos verdes y la implantación de la red inteligente irán conformando este nuevo panorama. Luis Atienza asegura que estamos ante “un paso de modernización extraordinario, la gran apuesta de la industria energética para la próxima década”. Y se aventura con una apuesta: “Al fin de la próxima década será prácticamente imposible entrar en las grandes ciudades con un vehículo que no sea eléctrico”.

Autor: Cristina Castro

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